Piero Fornasetti, Plato de pared de la serie Tema e Variazioni

Piero Fornasetti, Plato de pared de la serie Tema e Variazioni, después de 1950.
Imagen cortesía de Fornasetti

En un comienzo, André Breton y sus compañeros aplicaron los principios surrealistas a la pintura, pero después estos se extendieron a los objetos en una tendencia que, de manera general, se fue ampliando a los muebles y a los interiores, hasta alcanzar la moda y el cine. 

Muchos diseñadores, críticos con el racionalismo, encontraron en el surrealismo la inspiración para incorporar las emociones humanas, las formas orgánicas y el mundo irracional a los objetos de uso cotidiano.

Los ready-mades de Marcel Duchamp constituyeron una de las principales fuentes de inspiración para artistas como Meret Oppenheim o Salvador Dalí, que establecieron un tipo de escultura totalmente nuevo creando objetos absurdos a partir de materiales y objetos encontrados. 

Las formas orgánicas creadas por Antonio Gaudí en arquitectura y mobiliario, como su silla de la Casa Calvet, también anticiparon estas prácticas. 

El ideal de belleza de estos objetos está basado en metáforas como la del poeta francés Lautréamont: «Bella […] como el encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una tabla de disección». 

El arquitecto Le Corbusier establece una de las primeras relaciones directas entre surrealismo y diseño cuando diseña un apartamento para el coleccionista Carlos de Beistegui a la manera de un collage surrealista, con muebles exuberantes, tapizados brillantes y un conducto de ventilación en forma de periscopio. 

“PODEMOS HACER REAL LO FANTÁSTICO, Y ENTONCES ES MÁS REAL QUE LO QUE EXISTE DE VERDAD.” SALVADOR DALÍ

Dalí también incorpora elementos parecidos en su Casa de Portlligat y, en los años treinta, diseña interiores aún más atrevidos, con objetos como el sofá con la forma de los labios de Mae West o el teléfono langosta. 

La importancia de los objetos en el universo surrealista se hizo evidente en las exposiciones de arte surrealista de los años treinta, muy bien documentadas fotográficamente en la muestra “Objetos de deseo. Surrealismo y diseño. 1924-2020” que Caixa Forum Barcelona reabre al público del 1 de junio al 27 de septiembre de 2020. 

Cuando muchos de los surrealistas se ven obligados a emigrar a los Estados Unidos a causa del nazismo y de la guerra, el estilo surrealista empieza a inspirar a diseñadores del otro lado del Atlántico como Ray Eames, Isamu Noguchi o Frederick Kiesler, que diseña la galería Art of this Century, de la mecenas Peggy Guggenheim. El propio Dalí diseña los escaparates de los almacenes Bonwit Teller de Nueva York y crea tejidos, anuncios e incluso escenografías para la película Recuerda, de Alfred Hitchcock