Y poquito a poquito me fui sumergiendo en un mar de azules que rodaban por mi cuerpo, envolviéndolo todo, salí de las olas y llegué a la orilla de una luz intensa amarilla en un horizonte sin fin, allí estaba ondulante la escritura inconfundible… la armonía del color que salpicaba el espacio con infinidad de rayitas, un iris en perpetuo movimiento desde el profundo Orinoco.
Rosa CuencaReflexiones a la salida de Chronochrome la retrospectiva de Jesús Rafael Soto, expuesta en París hasta el 28 de febrero. Simultaneamente y en New York, se puede visitar hasta el 21 de febrero, ambas en la galería Perrotin. Curaduría realizada por Matthieu Poirier.
Galería Perrotin: París 76 rue de Turenne


