Las pinturas de Antón Lamazares -Lalín, Pontevedra, 1954-, realizadas sobre madera y cartón, crean con barnices y otras materias, un mundo propio, humilde y lírico.
Su estilo ha evolucionado desde un inicial expresionismo lúdico, hacia el informalismo y la abstracción, dinde plantea el diálogo entre el divino y el terrenal, entre cuerpo y alma, que ha marcado su obra.
Lamazares que se identifica como «franciscano», presenta una selección de pinturas de diferentes formatos de su serie Compostela, pintadas entre los años 2012 y 2013.
Un sentido homenaje al Camino, al peregrino; protagonista discreto y humilde, que lo recorre y lo llena de humanismo, uniendo la más pura introspección y por una perfecta simbiosis con el medio, y viviendo de aquella cultura por la cual transita. No hay un solo camino, hay tantos como peregrinos y Antón es uno de ellos. En este trabajo nos explica parte de su camino que, metafóricamente, se podría decir que es un camino a la inversa, empezó en tierras
gallegas en dirección al resto del mundo: Lalín, Istambul, Salamanca, Nueva York, Madrid, Budapest, Barcelona o Berlín, sólo algunas de sus estaciones. La presente muestra pone de manifiesto el interés constante del artista por los enfoque diferentes, complementarios: un rechazo al lenguaje artístico tradicional. Sus pinturas evocan al cambio, a transformar la cotidianidad en sublime y a normalizar lo extraordinario. Sencillez para llegar al alma. Esto lo lleva a cabo a través de un lenguaje poético, que trae a la meditación, a una lectura entre líneas, al recogimiento, a la introspección. Nos aproxima a su pintura con naturalidad, con la ilusión y la inocencia de un niño. Sin prejuicios. Lamazares es un pintor de amplia proyección internacional, su obra se exhibe en numerosas ciudades de
diferentes continentes, y está presente en los fondos de grandes centros de arte como el Museo Nacional Reina Sofía, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, el MuseoMarugame Hirai de Japón o la Galería Nacional de Jordania, así como en varias fundaciones y colecciones privadas.
gallegas en dirección al resto del mundo: Lalín, Istambul, Salamanca, Nueva York, Madrid, Budapest, Barcelona o Berlín, sólo algunas de sus estaciones. La presente muestra pone de manifiesto el interés constante del artista por los enfoque diferentes, complementarios: un rechazo al lenguaje artístico tradicional. Sus pinturas evocan al cambio, a transformar la cotidianidad en sublime y a normalizar lo extraordinario. Sencillez para llegar al alma. Esto lo lleva a cabo a través de un lenguaje poético, que trae a la meditación, a una lectura entre líneas, al recogimiento, a la introspección. Nos aproxima a su pintura con naturalidad, con la ilusión y la inocencia de un niño. Sin prejuicios. Lamazares es un pintor de amplia proyección internacional, su obra se exhibe en numerosas ciudades de
diferentes continentes, y está presente en los fondos de grandes centros de arte como el Museo Nacional Reina Sofía, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, el MuseoMarugame Hirai de Japón o la Galería Nacional de Jordania, así como en varias fundaciones y colecciones privadas.
Ha sido distinguido en numerosas ocasiones, recibiendo en mayo de 2010 la Insignia de Oro de la Universidad de Santiago de Compostela. Actualmente Antón Lamazares vive y trabaja entre Madrid y Berlin.
La exposición «Compostela» que puede verse hasta el 28 de febrero 2015, es la tercera individual de Antón Lamazares con la Sala Gaspar de Barcelona, actualmente en Plaza Doctor Letamendi 34.
Fotografías: Agua Santa



