CONSOL VILLAUBÍ nace en Badalona en 1932. Bailarina, coreógrafa y pedagoga.
 
Estudia en el Instituto del Teatro y Danza de Barcelona con los maestros Juan Magriñá y Marina Noreg. Becada por el Ayuntamiento de Badalona, prosigue sus estudios en París en el Institut Chorégraphique del Teatro Nacional de la Opera, con Madame Préobrajemska y Madame Rousanne.
 
Actua en el Gran Teatro del Liceo, de Barcelona. Primera bailarina del ballet “El mandarín maravilloso”, coreografiado por el norteamericano Paul Szilard.
Consol Villaubí directora del BEEB
Consol Villaubí
 
Pionera, promotora y primera bailarina de grupos de vanguardia en la década de los años 50. Establecida en París desde el 1956 al 1961, baila en la compañía de “Ballet Moderne de París” y participa en las giras que este ballet lleva a cabo por diversos países.
 
Emprende una gira de intercambio e investigación coreográfica por Moscú, Italia, Bélgica, Inglaterra, Suiza y New York.
 
Se instala en Barcelona donde empieza a trabajar sobre la investigación coreográfica a partir de la música y la plástica de vanguardia.
 

Después de una intensa actividad profesional en teatro, cine y televisión, funda en 1972 el Ballet Experimental de l’Eixample de Barcelona, del que fue directora y coreógrafa, con el asesoramiento artístico de Arnau Puig (cofundador de Dau al Set). Es en septiembre de 1978 cuando el BEEB se estructura plenamente.

Consol Villaubí tiene una idea bien clara de lo que pretende: la creación y la comunicación concepto-visual del movimiento en la escena. Para llevar a cabo este concepto de la danza, rompe la imagen que el espectador tiene de un bailarín aplomado, rígido y en perpetuo equilibrio. De esta ruptura nace la gracia y la fuerza del movimiento en el espacio.
 
El movimiento corporal que es el ballet -organizado según las bases científicas de las posiciones del ballet clásico-, vivifica el espacio estático teatral, convirtiendo la plástica escénica y música en un continuum inseparable movimiento-espacio-tiempo.
 
Los ballets montados por el BEEB motivan y generan en el espectador el placer óptico de lo no habitual y un intenso deseo de dialogo emotivo y estético con todo lo que sucede en la escena, incitánlole a profundizar  y a averiguar en todo lo relativo al gusto artístico.
La tentació de Saint Antoine
 
Torna el nocturn
 
 
La Mei, del costat de l’erola
 
Quina
 
 
MÚSICA Y ESCENOGRAFÍA 
 
En todo momento el Ballet Experimental de l’Eixample de Barcelona recurre a las obras investigadoras y renovadoras de la música y de la plástica actuales por que en ellas encuentra reflejadas las inquietudes reales y sentidas de nuestra sociedad contemporánea. Y no para ofrecer una imagen mimética de las mismas sino para proceder a su transcripción artística en términos de movimiento en el espacio y en el tiempo.
 
REPERTORIO DE LA COMPAÑÍA
 
Comprendió obras de los siguientes compositores, plásticos y poetas contemporáneos:
 
 
 
 
Fotógrafos colaboradores: Ferran Freixa, Josep Branchat, Jordi Girald, J. Villena y Centro Internacional de Fotografía de Barcelona.
Diseño de espacios escénicos: Miguel García Lisón, arquitecto.

BAILARINAS Y BAILARINES

“Cadencioso ritual cuerpo baile…

Alonso, Montserrat
Aragones, Carmen
Arnal, Toni
Badell, Montserrat
Bramon, Carme
Calvet, Carme
Casals, Elena
Colom, Mari Angels
Costa, Abel
Cuadrenys, Elvira
de Celis, Carme
de Celis, Glòria
Gil, Lluís David
Gómez, Isabel
Ibañez, Carles
López, José Luis
Martinez, Margarida
Merediz, Carles
Pérez, Carmela
Puig, Rosa
Salas, Rosa María
Silvestre, Paquita
Terés, Daniel
Tomás, Mari Carmen
Vilagut, Marta

…compás perseguida afanosa identificación, expresiva capacidad vertida público, hondo sentimiento veraz intento aproximarse espectador, confundirse calor propia entraña sensibilidad humana, instantáneamente fortalecida, liberada cotidiana servidumbre; integrado esfuerzo individual, colectivo ballet clama, exalta, participa…”, extracto de “Ritmo Color Ballet Experimental Eixample Barcelona”, de Josep Vallès Rovira en el año 1982.
 
Cartel del Ballet Experimental d’Eixample de Barcelona en el Festival Grec de 1980, autor Joan Josep Tharrats