El próximo ciclo del Museo Picasso de Barcelona explorará al artista desde sus relaciones personales y su entorno más cercano, utilizando Cataluña o París como telón de fondo, así como sus vínculos con el surrealismo. Una de las exposiciones destacadas será «Fernande Olivier, Pablo Picasso y sus amigos«, que se centrará en la figura de Olivier, modelo y artista francesa, quien fue la primera pareja del pintor malagueño.
La exhibición «De Montmartre a Montparnasse (1889-1914). Artistas catalanes en París», del 22 de noviembre al 30 de marzo de 2025, fortalecerá la conexión con Cataluña, situando a la capital francesa como escenario. Este período histórico, desde la Exposición Universal de París de 1889 hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial, verá la proliferación de retratos, autorretratos y paisajes urbanos creados por artistas catalanes como Santiago Rusiñol, Ramon Casas, Enric Granados o Maria Gay. Además, se presentará la exposición «La primavera surrealista», que se estrenará en otoño, explorando el año 1936 con la recreación documental de la Exposición Picasso en la Sala Esteva, así como las obras de la artista Aube Breton-Elléouët, hija de André Breton, sumergiéndose en el movimiento surrealista a través de collages.
En cuanto a la relación de Picasso con Fernande Olivier, la exhibición mostrará autorretratos, fotografías inéditas y retratos de otros artistas con los que Olivier mantuvo amistad, permitiendo una visión a través de diversos estilos artísticos. Los documentos y textos, incluyendo memorias escritas por Olivier sobre y para Picasso, serán parte central de la muestra. Instituciones como los Archivos La Belle Fernande (ALBF), el Museo Nacional Picasso de París, la Düsseldorf Kunstsammlung o el Museo Reina Sofía han contribuido al proyecto. La exposición se inaugurará el 7 de junio y estará abierta hasta el 6 de octubre.
Además, hasta mediados de septiembre, se podrá disfrutar de la exposición «Paisajes catalanes de Picasso», donde la visión del pintor sobre Cataluña se combina con las instantáneas de los mismos lugares capturadas por el fotógrafo francés Bernard Plossu, quien es admirador de Picasso.
El museo también busca fortalecer su vínculo con la ciudad, ofreciendo un programa de actividades sociales y educativas que incluye lecturas, mesas redondas y actuaciones musicales. Emmanuel Guignon, director del museo, señala que se buscará una aproximación más visual y menos textual a las obras de arte, con la introducción de curadores expertos en las salas para brindar información detallada a los visitantes interesados. Se planea también una reorganización de los espacios del museo para hacerlo más acogedor, con nuevas audioguías, áreas de descanso y la apertura de un restaurante en la planta baja.
El aspecto educativo del museo se verá reflejado en el «Doctorado Picasso«, un programa de formación superior en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y la Université Picardie Jules Vernes d’Amiens (UPJV), que abordará el trabajo del pintor desde una perspectiva joven y moderna. Además, se ofrecerán talleres familiares y actividades para personas mayores, como el taller de estimulación de la memoria a través del arte.

