Una inspiradora historia sobre la juventud y los sueños 

Captar la luz, uno de los grandes desafíos de los artistas. 

Esta pareja lo consigue rescatando múltiples ventanas del que parecía el fin de sus días.
Las ventanas, que antes cada una de ellas recibía la luz de su lugar, tamizan ahora -juntas y a su manera- una misma luz para transformarla en sentimientos.
Sol de mañana, calentando el despertar. Colores de tarde, tantos como minutos, emocionantes.
Luz de noche, la de las luciérnagas que comienzan en la tierra y se unen con el universo.
Y desde la gran ventana uno parece estar rodeado de estrellas.