Barcelona, 7 de febrero de 2013. La crítica de arte y comisaria Rosa Martínez inaugura la exposición Qué desear. Esta muestra es la segunda de las tres que componen el ciclo Qué pensar, Qué desear, Qué hacer. Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa.

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La programación cultural de la entidad presta especial atención a las manifestaciones artísticas más recientes, ya sea desde las distintas exposiciones que programa, ya sea mediante adquisiciones de su propia colección de arte contemporáneo formada en la actualidad por más de novecientas obras, y en sus fondos se encuentran trabajos de los artistas más importantes de los últimos treinta años. La Colección es hoy un punto de referencia artístico, como lo demuestra el constante préstamo de algunas de sus obras para exposiciones en todo el mundo, así como la organización de numerosas exposiciones en sus centros y muestras itinerantes en España, Europa y el mundo entero.

Ahora ofrece durante casi un año este proyecto contemporáneo de gran alcance: una exposición dividida en tres partes consecutivas que intentará dar respuesta a la ambiciosa pregunta que nos plantea su comisaría Rosa Martínez «¿Es el arte necesario para vivir?».

El proyecto Qué pensar, Qué desear, Qué hacer supone asimismo el regreso de Rosa Martínez a Barcelona después de más de dos décadas de actividad internacional, y su reencuentro con la Obra Social ”la Caixa”, entidad donde inició su trayectoria profesional en 1978. Entre sus proyectos más significativos con la entidad se encuentra el comisariado de dos temporadas de la Sala Montcada (Barcelona, 1991-1992 y 1997).
Rosa Martínez (Soria, 1955) es una de las críticas de arte y comisarias independientes más relevantes de la escena internacional. A lo largo de su carrera profesional ha organizado numerosas muestras individuales y colectivas en museos, centros de arte, edificios históricos y espacios urbanos. Su actividad más significativa se ha desarrollado en el campo de las bienales internacionales.
Entre muchas otras, fue cocomisaria de Manifesta 1 (Rotterdam, Países Bajos, 1996), directora artística de la 5.ª Bienal Internacional de Estambul (Turquía, 1997) y comisaria del pabellón español en la 50.ª Bienal de Venecia. Entre todas las bienales internacionales, destaca la 51.ª Bienal de Venecia, que dirigió en 2005 junto con Maria Corral.

Un ciclo para responder a una pregunta: «¿Es el arte necesario para vivir?»

El mundo actual vive un momento de cambios a todos los niveles, y es difícil orientarse entre la multitud de noticias y discursos. En ese contexto, el arte y la cultura en general pueden ayudar a encontrar respuestas.
Es lo que proponen estas tres exposiciones: invitar al público a reflexionar sobre la realidad que nos rodea -en un contexto de profunda crisis económica, social y moral a partir de la obra de los creadores más implicados socialmente, los más incisivos, los que no conciben la creación artística al margen de las necesidades colectivas. Las respuestas que ofrecen no son incontestables ni taxativas, pero exploran los caminos que el arte puede abrir para llegar a entender lo que pasa (Qué pensar), para llegar a definir nuevos objetivos (Qué desear) y para intervenir frente a las desigualdades y abusos (Qué hacer).
Rosa Martínez ha concebido las tres exposiciones desde una doble perspectiva, teórica y plástica, para que hagan pensar e inviten a tomar partido.
Las muestras pueden ser leídas individualmente, de forma diacrónica y correlativa, tal y como se presentarán temporalmente al público desde noviembre de 2012 hasta septiembre de 2013.
Los títulos de las tres exposiciones, tres cuestionamientos sintéticos, son la puerta conceptual de entrada a las exposiciones y reflejan el desconcierto frente al caos contemporáneo, al mismo tiempo que hacen referencia a la perplejidad frente a las flagrantes desigualdades sociales, el acoso de las fantasías mediáticas y las nuevas enfermedades del alma. El ciclo da por asumida la libertad de los artistas de transitar entre disciplinas y considera disueltas las jerarquías entre vídeo, fotografía, pintura, performance e instalaciones, para centrarse en la significación existencial y política de las obras.
En la antesala de cada una de las exposiciones, la reproducción de una obra histórica establece un vínculo conceptual entre pasado y presente. Después, ya dentro de la exposición en sí, la mayor parte de las obras que se muestran proceden del fondo de la Colección (Anish Kapoor, Dora García, Miquel Barceló, Juan Muñoz y Doris Salcedo, entre otros), y también hay adquisiciones recientes que nunca se habían expuesto en Barcelona (Javier Téllez, Cao Guimarães) y de nueva producción (Rogelio López Cuenca). Cada una de las tres exposiciones mostrará también algunos préstamos (Eija-Liisa Ahtila, Mirosław Bałka, Rivane Neuenschwander, Janine Antoni) que ayudarán a completar las asociaciones propuestas por la comisaria.
Qué desear: ¿cómo construimos el deseo?, ¿cómo construye el deseo nuestra identidad?



En contra de lo que acostumbramos a creer, el deseo no es un instinto ni una pulsión subjetiva, sino un aprendizaje cultural, una construcción social regulada a través de instituciones como la familia, la escuela, el estado y los medios de comunicación. En las sociedades androcéntricas, las estructuras de la división sexual, que delimitan la distribución del poder y del saber, canalizan la organización del deseo y marcan las pautas sobre cómo ser -cómo ser hombre, como ser mujer- y sobre qué desear.
En nuestra época, quien realmente regula la economía del placer es el capitalismo global. El mercado genera y vende deseo, provoca la sed de cosas nuevas, promete placeres ignorados y supuestamente infinitos. La manipulación comercial del instinto, además de crear necesidades y deseos falsos, no conduce a la liberación, sino que incrementa la represión y la sujeción al orden existente, porque sitúa a los individuos en una línea de dependencia e insatisfacción permanente.
Qué desear presenta ocho obras, siete de ellas pertenecientes a la Colección, a las que se añade la instalación de Rivane Neuenschwander procedente de la Thyssen-Bornemisza Art Contemporary de Viena y que ha sido actualizada expresamente para su exhibición en CaixaForum Barcelona.
Las obras presentadas condensan todas estas ramificaciones del concepto de deseo y los distintos referentes iconológicos de un momento histórico en el que el cuestionamiento del poder fálico, las reflexiones sobre las identidades y el género, la fenomenología y la lógica de la sensación y las poéticas surgidas de una escritura compartida proponen nuevas formas de acceder al deseo.
Las obras seleccionadas en Qué desear, creadas en los últimos treinta años, tienen un referente histórico de primera magnitud en La mariée mise à nu par ses célibataires, même (La casada desnudada por sus solteros), de Duchamp, reproducida a escala real en la antesala del espacio expositivo. En La casada… se estructuró una de las cartografías ideográficas más complejas
sobre el funcionamiento del deseo.
El establecimiento de puentes entre pasado y presente, y entre experiencia física de las obras e interpretación, muestra cómo se construye la conciencia contemporánea del deseo como «afecto activo», puesto que las obras actúan como objetos que desean e interpelan al espectador, lo convierten en agente no solo de su sentido, sino también de su configuración. Se convierten así en motores de transferencia que salvan los espacios que nos separan y permiten crear nuevos territorios de juego donde pueda darse forma a las fantasías y elaborar las retóricas del éxtasis. A través de la escritura relacional y de la mirada compartida, se componen percepciones, conceptos y afectos que abren nuevas puertas al deseo.