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Hay obras que se imponen por su tamaño, otras por su técnica. Pero algunas pocas —muy pocas— nos conmueven desde otro lugar: ese territorio donde la materia deja de ser solo materia para convertirse en lenguaje, emoción y memoria. La obra de Verónica Matiz pertenece a esa rara estirpe.

En el recién publicado número 25 de la revista ARTNOBEL Inspiration Review of Contemporary Art, la escultora colombiana Verónica Matiz es la protagonista y figura de portada. El reportaje, titulado «Verónica Matiz. Obrera del alma: donde la escultura abraza lo invisible», ofrece un recorrido profundo y revelador por su pensamiento artístico. Una lectura imprescindible para comprender por qué su obra está marcando un punto de inflexión en la escultura contemporánea latinoamericana.

Verónica Matiz no trabaja el metal, lo escucha. Lo transforma en tejido, en piel, en símbolo. Su taller —descrito casi como un santuario— es el espacio donde la fuerza industrial se reconcilia con lo ancestral y lo femenino. En sus manos, el acero no hiere: borda. Y en ese gesto, hay un acto de ternura radical.

Su obra no se limita a formas: construye puentes. El color no adorna, comunica. Cada escultura vibra, respira, invita al espectador a una experiencia que es visual, táctil y emocional. Como ella misma dice, su trabajo es un punto de encuentro entre lo íntimo y lo colosal. Una pausa necesaria en medio del vértigo contemporáneo.

2025 se perfila como un año clave en su proyección internacional, con presencia en ferias como World Art Dubai, Pinta Perú y NordArt en Alemania. Pero antes de verla en esos grandes escenarios, te invitamos a descubrir la esencia de su obra en este texto publicado por ARTNOBEL, donde Matiz comparte no solo su proceso, sino la filosofía que lo sostiene.

Leer el reportaje completo en la revista ARTNOBEL nº 25

Imágenes cortesía de la artista.