Medidas para respirar es el título de la exposición y de la pieza central, que el artista murciano ha planteado para esta muestra. La particularidad de la sala ha sido el detonante para que Lidó Rico desarrolle y adapte a dicho espacio un concepto referido a la respiración. Dos grandes aparatos de aire acondicionado que circulan por toda la sala enmarcan la pieza central donde el molde de la nariz del propio artista se multiplica en una secuencia a modo de una gran carta de colores.
Enfrentada a esta pieza, encontramos otra obra donde aparece un autorretrato del propio artista en la parte central que está llenando literalmente, gracias a una antigua aceitera, decenas de narices de alguna sustancia que aparenta tener vida propia. “El soplador de esquinas“, es otra obra realizada en el 2011 y que el artista ha decidido incluir en la muestra, argumentando que aunque sea una pieza realizada hace unos años no sólo encaja sino que enriquece con el concepto que subyace en la muestra.  
En la parte superior de la sala, existe un juego de vigas de madera que son las que sustentan el techo del edificio, es ahí donde se han instalado las piezas tituladas “Apneas“, palabra procedente del griego y cuyo significado se refiere a una negación a respirar, puede estar producido por diversas causas, en este caso, las manos del artista interrumpen la respiración de varios rostros que se disponen por esa parte del espacio.
Desde la altura de su imperio“, corresponde al título de la última de las piezas, tres diminutas columnas corintias suponen la base de diminutos personajes que permanecen erguidos sobre ellas, indolentes, sin afectarse, ven pasar a los espectadores a sabiendas de que ellos están muy al margen de esas “medidas para respirar” que el artista nos está planteando.
Uno de los elementos más perturbadores de la muestra, hace referencia a un inquietante audio que se escucha por toda la sala, donde el artista ha capturado una secuencia de diferentes respiraciones, estableciendo una especie de medidas diferenciadas para cada tipología, nos cuenta Lidó Rico que en  su búsqueda, le ha interesado indagar para esta ocasión sobre este aspecto, poniendo de manifiesto la fragilidad del hombre encadenado siempre a una vital secuencia automática de una manera necesariamente dócil y de la que no tiene un mínimo control, el espectador intenta inconscientemente acompasar su respiración a la que se percibe en la sala y el efecto se convierte en algo radicalmente efectivo, su trabajo en esta ocasión da un paso más allá y ya no sólo se convierte en un espejo donde mirarnos, sino en otro mucho más abrupto e inestable donde escucharnos.

Desde el 22 al 26 de abril, celebra este año su XII edición teniendo como invitado en esta edición al artista Lidó Rico.

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