Escultura de luz con forma de corazón creada con drones en el aire
Autor de la fotografía Ossip van Duivenbode

“La COVID-19 nos está dejando claro que los seres humanos dependemos los unos de los otros. El futuro solo tiene valor si podemos construirlo juntos y de una manera sostenible, a partir de un interés colectivo mayor. Sin salud no hay libertad”, manifiesta Ralph Nauta, uno de los dos componentes, con Lonneke Gordijn, de Studio Drift, promotores de Franchise Freedom obra de arte efímera con la que, en el día de la liberación de Holanda, el 5 de mayo 2020, quisieron rendir un homenaje a la libertad y a la salud en tiempos de pandemia.

Los diseñadores neerlandeses de Studio Drift proyectaron sobre la ciudad de Róterdam 300 drones que formaron esculturas voladoras. Franchise Freedom es también una llamada a la sociedad para superar colectivamente la pandemia. 

Según creen ellos, esta obra de arte invita a conectarse con la naturaleza y con los seres humanos a través de la poesía y de la innovación técnica.

El dúo holandés ya había creado anteriormente otras piezas que van mucho más allá del diseño y que juegan con la luz, la naturaleza y la tecnología. Es el caso de su escultura Meadows, hecha de flores ilumninadas, de las instalaciones Fragile Future o Shyligth y de sus sillas Ghost. Sus obras son tan poéticas y bellas que han expuesto en los mejores museos del mundo, del Victoria & Albert al Met o el Stedelijk de su país.

En esta ocasión, han contado con la colaboración de la organización artística Mothership. Los drones proyectaron corazones y otras figuras gracias a un algoritmo especialmente desarrollado para este evento, que imita el movimiento de una bandada de estorninos para cuestionar el concepto de libertad y de comunidad. Y todo con la música de piano de Joep Beving de fondo.